La música

Ser humilde, bueno, estudioso: esto es música. (2, 3344)

 

En la educación de los hombres en el futuro la música se debe utilizar como uno de los métodos más poderosos. Un hombre que no canta en su interior no puede ser educado, no puede pensar correctamente, no puede actuar correctamente. A cada trabajo que realizas, debes cantarle en tu interior. (1, 782)

 

Utiliza la música como una bendición suprema de Dios para el bien de la humanidad. Todo en la futura cultura vendrá por el camino de la armonía musical. A través de ella el Espíritu de Dios dará a la humanidad sus formas más bellas para alcanzar la Bondad, la Justicia y la Inteligencia. (1,1779)

 

En la nueva educación la música será un método principal. Estamos entrando en la región de la música viviente. ¡Cantad! Vuestra alimentación debe ser música, en vuestro pensamiento y en vuestra manera de hablar debe haber música. La música entrará en la vida como uno de los primeros principios de la higiene. Cantar bien, hablar bien, moverse bien, esto es sano. La música crea la mejor conexión entre la mente, el corazón y la voluntad. Alguien quiere saber cual es la lengua de la naturaleza: es la Música. (1, 877 )

 

La música como un medio de educación no se debe separar de la vida misma. Sus vibraciones penetran en la vida. Nuestros pensamientos, sentimientos y actos deben ser música. Cada uno de nosotros debe cantar, si no en voz alta por lo menos mentalmente. Aunque no tengas una voz bonita,¡canta! Un hombre que no sabe dominar su laringe, no puede cultivar un carácter. (1, 1559)

 

En el mundo la música es una manera de armonizar la vida mental, espiritual y física. Cuando la música se instalará en el mundo no habrá más enfermedades. Y aunque hubiera enfermedades y malestares, a través de la música os iréis liberando de ellos. (1, 930)

 

En la música un tono es bonito cuando posee luz, calor y fuerza. Entonces este tono es un tono agradable. También cada canto es bello cuando posee luz, calor y fuerza: fuerza orgánica. Lo mismo es valido para cada palabra que se pronuncia. La luz, el calor y la fuerza son también cualidades para la palabra. (1, 873)

 

Un hombre no puede hablar musicalmente si no dice la verdad. Sólo un hombre con sentido de la música puede expresar la Verdad. Sólo el hombre que ama puede expresar el Amor. La manera de hablar debe ser natural, sincera, musical. (1, 2045)

 

El corazón musical y pensante del hombre se está construyendo ahora. No os hablaré de la música como arte, esta es la parte externa, sino de la música como manifestación de la vida. No se puede mantener lo grande en la vida sin la música. No puedes servir a Dios si no piensas. Y no puedes pensar si no eres musical. Dios es la base sobre la cual debemos construir nuestras vidas. La música no es un sentido, sino un don de Dios. Todas las fuerzas que posee el alma humana deben pasar por la música para que se equilibrasen. Los ángeles descienden desde arriba con cantos: están cantando. Aquel canto que cantaban cuando Cristo vino a la Tierra ahora está sacudiendo a todo el mundo. (1, 1587)

 

La música existe en la naturaleza como uno de los mejores métodos para alcanzar el éxito. En este sentido ella no es un arte, sino una necesidad, como el aire. Sin la música nada se puede lograr. En la música se debe unir la mente, el corazón y el cuerpo del hombre, en todas partes del mundo debe haber buenos pensamientos, buenos sentimientos y buenos actos. (1, 853)

 

La música positiva del futuro debe ser un grito de los sentimientos y la voluntad de los hombres. Debe ser una música que debe aportar luz a la mente humana, calor a los sentimientos del hombre, fuerza a su voluntad. (1, 824)

 

Debes cantar con tu corazón, con tu mente, con tu alma y con tu espíritu: he aquí un cuarteto precioso. El alma es la soprano, el espíritu es el bajo, la mente es el tenor, el corazón es el alto. (1, 1588)

 

El cantar es un recuerdo del paraíso. Aprended una nueva canción de tal manera que después de cantarla los hombres no os olviden. El hombre que posee la gracia de Dios no comete crímenes. (1, 898)

 

Un hombre bello vive en un mundo ideal donde no existe ningún detonante. Para que seas bello en tu mundo debe haber música. La música es la expresión de la mente en el mundo exterior. Belleza y música: es el camino ideal. (1, 1648)

 

Hay ciertos cantos con los cuales podéis curaros y con las cuales podéis echar a la muerte. La muerte teme a estos cantos y huyen de ellos a toda velocidad. (1, 942)

 

Hay cierto tipo de cantar que es Divino. Si cantas se irán muchas desgracias. Viene hambre, si cantas el hambre se irá. El hambre alarga la vida, mientras que la abundancia la acorta. Cada barrera es un nuevo camino. Cuando cantas, pon la fe en tu interior para que ocurra una expansión y tu mente despierte. El Espíritu Divino trabaja con la mente. ¿Si no sabemos valorar el dolor cómo podríamos valorar la alegría? La pena sensata es una condición para que nazca en tu mente algo bueno. Si cantas tres veces al día, sea cual sea la enfermedad que estás sufriendo sanarás. Y no estoy hablando de la música como arte sino de aquella fuerza Divina que fluye según la ley de la música. Allí donde hay música, allí donde hay pensamientos luminosos las desgracias ceden. (1, 1661)

 

La música no es tan solo el arte de los tonos sino que es algo mucho mayor. El arte de los tonos es una manifestación de la vida ordinaria del hombre, mientras que el arte del tono que es la manifestación de la vida Divina y de la bondad, es la verdadera música. Esta música posee tonos específicos y líneas musicales especiales. La música nos une a las fuerzas de la Naturaleza Viviente. (1, 1742)

 

Ante todo cantad para la naturaleza, para el bosque, para las plantas, para las flores, para los ríos, para las montañas, para vosotros. ¡Cantad sin cesar! (1, 1599)

 

Las plantas, los animales, el hombre, el Sol, las estrellas: todo esto forma una unidad, un organismo en el cual opera un gran Espíritu. (1, 1019)

 

En el futuro escucharéis cómo cantan las flores, los bosques, las rocas, las aguas. Estáis creados musicalmente. También cuando Dios creo al hombre, era la música lo que lo creo: “Cantad y venerad a Dios en vuestros corazones.” Cada uno de vosotros debe comenzar a escribir, a pensar, a cantar como Dios lo ha creado. (1, 855)

 

Entender de música significa crearla tú mismo y cuando empieces a tocarla que los árboles comiencen a bailar, que todas las nubes desaparezcan, que resuciten los muertos, aquellos que se han cogido por los pelos y pelean que hagan las paces enseguida, de modo que ¿quién de vosotros es músico? En la antigüedad ha habido tales músicos que cuando tocaban los que luchaban dejaban de hacerlo y quienes discutían dejaban la confrontación. Esto es música. (1, 2076)

 

La música da aquello que los demás artes no pueden dar. (1, 1584)

 

Bibliografía:

  1. Beinsá Dunó, Sagradas palabras del Maestro, Tomo2, Sofía 1994

  2. Beinsá Dunó, Sagradas palabras del Maestro, Tomo3, Sofía 1994