La respiración

En el campo físico la respiración es el proceso principal. En el campo mental el proceso principal es el pensamiento, mientras que en el mundo Divino el proceso principal es el Amor. (1, 595)



Todas las enfermedades y todos los malestares se sanan a través de una respiración profunda y consciente. La gente que no respira con Amor no puede recibir el prana del aire. (1, 748)



La primera cosa es: al levantarte de la cama inspira profundamente, reten el aire unos 10 o 15 segundos y al expirarlo pronuncia mentalmente un buen pensamiento. La respiración comprende una conciencia despierta. “Yo vivo en Dios y Dios vive en mi y todos los hombres justos viven en mi.” (1, 919)



Al inspirar el aire, debes aprender a amarlo y retenerlo para más tiempo, debes realizar al menos 4 o 5 inspiraciones. Por la mañana, al levantarte, debes inspirar, retener el aire y luego expirarlo, pero con gratitud.(1,1270)



Para que un hombre sea sano el debe dedicar unos 10 o 15 minutos tres veces al día: por la mañana, a mediodía y por la noche, para respirar conscientemente, para agradecer a Dios el aire que respira. Al respirar debéis realizar algunos pequeños movimientos. Cuando respiráis debéis mantener en vuestra mente la gente más bondadosa. La salud depende de la respiración correcta.

La naturaleza ha establecido ciertas reglas para la respiración. La respiración exige un pensamiento tranquilo, un pensamiento armonioso. Se debe respirar con Amor y con un sentimiento agradable. (1, 809)



El aire es un buen portador de la electricidad y el magnetismo. La electricidad y el magnetismo se introducirán en el sistema nervioso y renovarán todo tu organismo. El aire aporta todas las bendiciones de Dios. Tras él vienen las demás bendiciones. En la Nueva Enseñanza quienes no respiran profundamente no pueden ser discípulos: lo primero es recuperar la respiración, la correcta respiración. Si queréis vivir mucho tiempo debéis respirar profundamente. Si estáis indispuestos, respirad profundamente. Sea cual sea el dolor que tengáis, respirad profundamente. Si respiráis profundamente, el 75 % de las contradicciones que tengáis se resolverán. (1, 1344)



Bibliografía:

1.Beinsá Dunó, Sagradas palabras del Maestro, Tomo 2, Sofía 1994

2. Beinsá Dunó, Sagradas palabras del Maestro, Tomo 3, Sofía 1994