La nueva era y la nueva humanidad

Lo viejo se va, viene lo nuevo. Un nuevo mundo se está creando en nuestras mentes, en nuestros corazones, en nuestros cuerpos. No fuera, sino dentro de nosotros se está creando un nuevo mundo. (1, 957)

 

Ya veo la aparición de un nuevo Hombre. Apenas se percibe, son como pequeños destellos que están esparcidos entre mucha, mucha gente. Ahora él es la sonrisa de alguien, una mirada fugaz o tan sólo una palabra o un pequeño movimiento, un acto maravilloso entre miles, pero pertenece al nuevo hombre que nace ahora. (1, 897)

 

Las nuevas condiciones exigen nuevas conciencias. La atmósfera terrestre cambiará drásticamente, se volverá menos densa, se reducirá la cantidad del oxigeno, igual que la presión atmosférica. Cuando se establece una nueva época siempre va precedida de condiciones muy desfavorables.(1, 1511)

 

En el futuro todos los pueblos se unirán en un solo pueblo, me refiero al Pueblo de Dios, y se concederán como una familia, como hermanos y hermanas que tienen un Padre común, teniendo las misma relaciones, comprensión y amor. (1, 1257)

 

La religión del futuro tendrá como objetivo ayudar a los hombres para que vean el Dios tanto fuera, como dentro. Por fuera: por doquier, en todo y por dentro: en ellos mismos. (2, 2974)

 

El sentimiento religioso es un sentimiento refinado. Es uno de los sentimientos de mayor delicadeza. Los hindúes lo llaman ”flor de mil pétalos”. Las personas que tienen desarrollado este centro poseen delicadeza y ternura, siempre y en todo son atentos. (1, 946)

 

Algunos elementos de la Naturaleza aportan la inmortalidad que se otorga a los hombres periódicamente. El elixir de la vida que estudiaban los alquimistas viene de lejos, pasa por el Sol y desciende a la Tierra. Cada 2000 años desciende a la Tierra una ola de inmortalidad. Esta ola trae una vida nueva, nueva cultura, nueva época. (1, 1514)

 

Llegará el día en que no será necesario corroborar si hay otro mundo o no porque toda la gente abrirá los ojos. Actualmente hace falta corroborar y discutir sobre esta cuestión porque la gente todavía está ciega. Entonces habrá conexiones de radio con el otro mundo, habrá correo, salidas y entradas, las personas hablarán con sus seres cercanos del mismo modo que ahora hablan unos con los otros. (1, 2085)

 

Nos encontramos en una nueva época en la que nace un nuevo hombre. Se está creando todo un mundo nuevo. Ahora se está creando el tercer Adán. Siempre que se crea un Adán hay cataclismos. Nuestro mundo se está transformando. En la religión a esto se le llama “juicio del mundo”. Debemos tener fe y vivir en Dios, de este modo no moriremos. Será una gran época en la cual todos los deseos y todas las ideas existentes desde miles de años se realizarán. La Tierra será tan bonita entonces, será otro mundo y otra cultura. El Divino Adán posee el derecho de todos los hombres: saber qué es un ser humano. (1, 1209)

 

El mundo entero, todo el sistema solar, todo el cosmos se mueve en una nueva dirección. El hombre no muere, sino que entra en tales condiciones que su conciencia despierta. La Tierra entra en nuevas condiciones Divinas. Despierta el mundo entero. (1, 1978)

Bibliografía:

1. Beinsá Dunó, Sagradas palabras del Maestro, Tomo 2, Sofía 1994

2. Beinsá Dunó, Sagradas palabras del Maestro, Tomo 3, Sofía 1994