El despertar de la conciencia

Cuando hablo de Dios, del Amor de Dios, me refiero al Principio Eterno.

Si este Principio tiene su presencia en ti, tu conciencia se expande de tal manera que comienzas a amar a todos los hombres. (1, 1216)

 

Ya nos estamos acercando al final de una época donde todo se funde. Todos los conceptos obsoletos se funden. Los sufrimientos que la humanidad actual está atravesando señalan que viene una nueva vida.(1, 1623)

 

El mundo entero, todo el sistema solar, todo el cosmos se mueven en una nueva dirección. El hombre no muere, sino que entra en tales condiciones que su conciencia despierta. La Tierra entra en nuevas condiciones Divinas. Despierta el mundo entero. (1, 1978)

 

Considerad a todos los seres como conciencias, a través de las cuales fluye una misma vida. La vida es una y una es la conciencia que penetra a todos los seres vivos. (1, 1022)

 

Al encontraros con alguien debéis descubrir aquello que Dios haya depositado en él. Esto significa mirar y ver a una persona. Es el significado del acto de mirar. Si no se ve lo Divino no es posible que se establezca ninguna relación, ni que exista ninguna amistad. En un hombre bello, bueno y sensato encontraréis a lo Divino.¡Buscad y descubrid a Dios por doquier! (1, 1720)

 

El Espíritu Divino vive en cada forma que Dios ha creado. Si estudias esta forma, ésta hará evolucionar tu conciencia. (2, 2855)

 

Debéis reconocer a Dios como un Ser que os ama a todos y dentro del cual vivís. Él os ama a todos, desde los más pequeños hasta los más grandes. Nos ama porque todos nosotros representamos Su cuerpo. Nosotros, quienes vivimos en Dios, debemos amar el Todo. Sólo Dios nos enseñará a amar a los hombres. (1, 1212)

 

Debéis tener en mente una cosa: el mundo se encuentra en una época transitoria. El mundo viejo con todas sus reglas esta cediendo el paso. (1, 2068)

 

Nosotros no somos enviados para llevar todo el peso del mundo pero todos podemos ser colaboradores en aquella gran idea Divina que ahora está trabajando para transformar la sociedad actual. Para ello trabajan sin cesar las sociedades más inteligentes, las sociedades más poderosas que han terminado su evolución y que preparan las condiciones del futuro. Estas crisis, sean económicas o de otro tipo, las grandes turbulencias entre la gente, esta inseguridad, todo ello se debe a unas fuerzas internas que trabajan para el despertar de la humanidad, para indicarle el nuevo camino que debe recorrer. (1, 1120)

 

La voluntad de Dios es un acto en el cual en un momento determinado se considera el bien de todos los seres. (1, 2059)

 

Al ayudar a un hombre enfermo, a un alma desalentada, os ayudáis a vosotros mismos. Todo lo que podéis hacer por los demás lo estáis haciendo por vosotros, esto influirá sobre vuestra vida espiritual.(1, 1148)

 

Las personas inteligentes vivirán como hermanos y las leyes para esta gente estarán escritas en sus corazones. (1, 1631)

 

Para purificarte debes dar. Debes dar para rejuvenecerte, para crecer, para estar sano. Aquel que ama da. Dios da continuamente. ¿A caso creéis que se os dará algo si vosotros no dais nada? De lo que Dios os haya dado debéis dar. (1, 981)

 

Ocurre una tempestad para vosotros, ésta viene para mejorar vuestras vidas. Viene la pobreza, es para vuestro bien. Vienen desgracias, enfermedades, es para vuestro bien. Lo bueno es para el bien y lo malo también lo es. (2, 2628)

 

Vendrá el día en que no hará falta aprobar si existe o no otro mundo porque los ojos de todos los hombres se abrirán. Hoy por hoy hace falta que se apruebe, que se discute esta cuestión porque los hombres están ciegos. Pero entonces habrá una conexión por radio con el otro mundo, habrá correos, salidas y entradas, la gente hablará con sus seres cercanos del mismo modo que ahora hablan uno con el otro. (1, 2085)

 

Bibliografía:

1. Beinsá Dunó, Sagradas palabras del Maestro, Tomo 2, Sofía 1994

2. Beinsá Dunó, Sagradas palabras del Maestro, Tomo 3, Sofía 1994